| Cocina vegetariana |
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Miles son las razones que podemos exponer, desde la salud hasta la economía, que defiendan el estilo de vida vegetariana. La teoría defiende ideas pero la experiencia es la que da vida a la realidad. Por ello más allá de todas estas razones hay una que es fundamental: como me siento yo siendo vegetariano:
1.- Hay más armonía en mi cuerpo: La constitución natural de mi cuerpo no es como la de un carnívoro. Si descubrimos la estructura de las cosas, su diseño como están hechas, entonces llegamos a saber lo que necesitan. Las plantas tienen raíces que extraen desde la tierra el agua y sus nutrientes. Por eso los plantamos en la tierra y los regamos. Nuestro cuerpo tiene un sistema digestivo con intestinos largos y de un ritmo lento. Los carnívoros gracias a sus intestinos cortos pueden expulsar rápidamente los desechos tóxicos de sus cuerpos. Tampoco mi boca tiene un diseño para devorar alimentos de origen animal para sobrevivir. Por lo tanto mi cuerpo tiene mas armonía, su sistema nervioso y digestivo están mas conectados con el estado original cuando me alimento de forma sostenible. Tengo salud porque mantengo limpio mi cuerpo.
2.- Hay más serenidad en mi mente: Al ser vegetariano, mi cuerpo se libera de todas las energías “pesadas” que transmite el alimento de origen animal, estoy más libre de esa adrenalina que ingiero a través de la carne y mi mente se hace más liviana y más serena. Observando el proceso que aplica la industria carnívora en el animal es fácil de reconocer que esa forma no puede producir serenidad en nuestras mentes. Reconocemos la influencia que tiene el alimento en nuestra mente. Hay alimentos que producen excitación, intranquilidad y pesadez. En cambio hay otros que nos capacitan a relajarnos y nos ayudan a sentirnos mejor. Mi mente entonces se hace más calmada, mas serena y pacifica y empiezo a limpiar la contaminación de la vibración de violencia, y genero más capacidad de discernir gracias a esa claridad mental que el alimento me proporciona. Somos lo que pensamos y también lo que comemos. El taoísmo nos recuerda: “según come la persona, así piensa. Según piensa, así es como actúa”. Por lo tanto, una mente más serena y clara proporciona una estabilidad emocional.
3.- Hay más autenticidad en mí: De la misma forma que nuestro cuerpo esta hecho para sobrevivir con ciertos alimentos, del mismo modo nuestra conciencia está diseñada para ser alimentada con una forma de vibración. El ser humano en su naturaleza es pacífico, amoroso, feliz, pura y sabio. La dieta vegetariana proporciona a mi conciencia, a mi espíritu, la vibración necesaria para nutrirme de esa misma calidad de vibración. Es una forma de alimentarme que me lleva a una distinta forma de vivir. Me hago más auténtico, ya que estoy conectado con la esencia, con la autenticidad que hay en mí. En esta forma de ver la vida genero sentimientos que están basados en mi forma de ser más original. Tengo amor para crear y dar, paz para generar y esparcir, sabiduría para compartir y felicidad para irradiar. Soy responsable de mis actos y he tomado la responsabilidad de vivir de esta forma ya que tengo la convicción de que es un granito de arena a la gran montaña que todos debemos hacer para crear un mundo mejor. Un mundo donde la violencia brille por su ausencia, y la paz, el amor, la felicidad y la verdad sean el alimento y el aliento de cada día para siempre.
Te invito a que cruces de orilla por unos días, a que descubras los secretos en este estilo de vida, a que abras un mundo nuevo lleno de sencillez, salud, color y creatividad. Arima esta aquí para ayudarte. ¡Súbete a este barco!
Y siempre recuerda: Ser vegetariano es un acto de crear un mundo mejor.
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